Zona de Confort


Hace unos años atrás, entre el 2008 y el 2009, asistía a varias reuniones de dibujantes de cómic en Monterrey y me juntaba con quienes editaban una publicación periódica llamada "¡#$%&! Cómics" (Revista de Cómics), en aquel entonces se hablaba mucho de la Zona de Confort y de como la mayoría no hacia el esfuerzo de salir de ella, esto como respuesta a las clásicas quejas de "es que la raza no le echa ganas", "es que no hay apoyo", "no hay verdaderas propuestas en el medio nacional", etc.

Ciertamente los comiqueros llevábamos años enfrascados en la misma situación, trabajar para, si nos iba bien, publicar una vez al año con el objetivo de ir a la convención de cómics mas próxima y poder mostrarlo ante el público asistente, a ver si les interesaba. Esto obviamente no generaba nada, ya que la verdadera lucha no es dentro de las convenciones, sino fuera de ellas... fuera de la Zona de Confort.

Yo creo que para la mayoría que queremos dedicarnos a esta profesión, ligamos nuestro sueño con los cómics que leíamos, que comprábamos en los puestos de periódicos, revisterias o tiendas de cómics y en un momento soñamos con algún día ver una de nuestras publicaciones en estas tiendas, a un lado de Superman, Batman, el Hombre Araña, etc.

Pero entonces nos enfrentamos ante la incógnita de como lograr esto y posiblemente también al sentirnos chiquitos al descubrir que es algo difícil, por la naturaleza del mismo medio y por nuestra falta de preparación.

Para los que no tuvimos (en ese momento) a algún profesional del medio que nos guiara en esto, no nos quedo de otra mas que ir aprendiendo de donde podíamos y deducir el resto, lo demás fue prueba y error, sin embargo en algún momento de estas pruebas nos estancamos, dejamos de aprender y por lo tanto de avanzar en dirección a nuestro sueño, fue entonces cuando nos enfrascamos.

Hubo un momento en el que vi que la lucha dentro de las convenciones no estaba generando un verdadero avance, que el fuego del entusiasmo que teníamos todos podría apagarse ante la situación mas simple (como ya antes había sucedido) y quedar todo en una vil llamarada de petate. Algunos en vez de enfrentar el verdadero problema, eligieron formas mas fáciles y baratas de publicar, el webcomic; otros sabían que las convenciones no eran un verdadero espacio que apoyara al medio nacional y optaron por crear sus propios eventos de autores de cómic; los que no pudieron ni buscaron la manera de mantener una publicación impresa periódica, claudicaron y fueron en busca de formatos mas lujosos pero que verían la luz, si bien les iba, una vez al año; otros simplemente buscaron desarrollarse en el extranjero, pero estos son un caso aparte.

Definitivamente cada esfuerzo es respetable, estos darán sus resultados y satisfacciones, pero... ¿realmente estarán saliendo de su Zona de Confort?, finalmente estos intentos están dentro de un marco que les da seguridad y no buscan realmente arriesgarse, seguramente para evitar un fracaso mayor del que no se puedan recuperar, pero también ¿que tanto pueden desarrollarse así?

Ya anteriormente he hablado que alguna vez en una de estas reuniones propuse salir de las convenciones y tratar de llegar a las revisterias y puestos de periódicos, que alguien tenia que hacer el papel de distribuidor. Aunque todos estaban de acuerdo con esto, nadie estaba dispuesto a tomar este papel, a invertir su tiempo, esfuerzo y dinero en esta tarea aunque muchos fuesen los beneficiados. 

Finalmente fui yo quien se aventó al ruedo, tenia conocimientos básicos de como hacer los tratos con las editoriales y las tiendas, además tenia el apoyo de profesionales tanto en la rama editorial como en la distribución de revistas, lo demás la misma experiencia me lo iba a dar.

Con el tiempo me di cuenta que las publicaciones que salen específicamente para las convenciones, no compiten dentro del mercado de revistas por falta de calidad y por el precio elevado; las novelas gráficas son muy caras para las pequeñas revisterias y en ambos casos no hay un ritmo de ventas alto que generen las suficientes ganancias para que cada negocio se pueda sostener. Solo aquellas revistas que fueron editadas para entrar al mercado son las que se mantuvieron dentro de las revisterias y con ventas constantes.

El mercado de revistas tiene sus propias reglas basadas en la demanda de los compradores y las posibilidades de crecimiento del medio editorial, ademas este mismo ha creado reglas a través del tiempo, como los formatos de las revistas. Al conocer estas reglas (básicamente al preguntarse ¿como tengo que hacer mi revista para que tenga éxito dentro del mercado?) es natural, como mencione antes, sentirse chiquito y decir "no se como hacer eso", "no puedo", "es muy arriesgado" y abandonar la idea para optar por medios menos arriesgados y mas cómodos.

Pero si en vez de dar la vuelta, enfrentaran cada punto para lograr el objetivo, la cosa sería muy distinta:

No se como hacer eso - Investigo que es lo que se tiene que hacer
No puedo - Detecto que es lo que me falta para lograr el objetivo y me preparo.
Es muy arriesgado - No solo significa que si fallo será en grande, si no también que, si he estudiado bien al medio, el mercado y me he preparado bien, puede que tenga éxito y en grande.

Finalmente esto se resume a ENFRENTAR LOS MIEDOS y afrontar con coraje los retos que implica el realizar los sueños, solo así, saliendo de la Zona de Confort, podremos realizarlos.

Para mi, la experiencia de la distribuidora definitivamente me saco de la Zona de Confort que eran las convenciones y las publicaciones independientes no periódicas y de bajo presupuesto; y me enfrentó ante el enorme reto que es el medio editorial y el mercado de revistas, sin embargo también me acercó a gente con gran experiencia, quienes están dentro de esta lucha, sin miedo y arriesgandolo todo con el único objetivo de lograr el sueño de publicar cómics de calidad, que se distribuyan por todos lados para que mucha gente los lean, los coleccione y finalmente inspirar a nuevas generaciones para que publiquen sus propios cómics.

Desde entonces he estado constantemente saliendo de mi Zona de Confort, aprendiendo y desarrollándome.

Espero que esto nunca termine.